¿Poca Vergüenza?

Wilson Vidal

Wilson Vidal Sotomayor

Entre los casos en los que la poca vergüenza es conveniente para hacer una buena vida, vale la pena mencionar aquellas situaciones en las que por no atrevernos a decir «no», o rechazar un pedido hecho por alguien, nos vemos en circunstancias que nos resultan indeseables, o en las que nuestros derechos son abusados.

Por ejemplo, alguien puede pedirnos prestado dinero que tenemos destinado a otro propósito. Sin embargo, por vergüenza de decir «no», se lo prestamos. O bien, precisamente el día en que teníamos planificado permanecer en casa después de una semana abrumadora, una de nuestras amistades nos pide acompañarle a visitar a su suegra, ya que no quiere hacerlo sin compañía. Y como nos produce algo de vergüenza tener una razón tan poco relevante para negarnos, accedemos y nos vemos luego instalados en una visita que no queremos hacer.

Saber negarse es una habilidad fundamental para hacer la vida que deseamos. Es importante porque afirma nuestros derechos y nos hace diferenciarnos de los demás, afirmando nuestra identidad. También porque ayuda a que los demás respeten nuestros derechos. No se trata de negarse a todo como una persona intratable o insensible. Hay situaciones en las que el otro realmente nos necesita y sería mejor para todos que seamos generosos.

Es necesario valorar la naturaleza de la situación, evaluando nuestros objetivos y los del otro, y si el otro tiene medios alternativos para cumplir con su objetivo. Se trata de valorar y darle importancia a nuestros objetivos y al derecho que tenemos de cumplirlos.

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